jueves, 10 de noviembre de 2011

noche de poesia





Versos solitarios, amargos y grises nublan mi alma
La copa de vino y la pluma me tenían entre un dilema del cual no sabia como salir,
Imagine aquel pedazo de papel sobre el escritorio temblando antes mis ideas suicidas
De apuñalar aquellas líneas de versos tristes tan tristes
Solitarios, amargos y grises que se me caía el alma a pedasos.
Me acomode en la silla tratando de disipar aquellas ideas pero ya era tarde
Me tenían rodeado, los solitarios lloraban desconsolado y me hacían sentir miserable,
Los amargos mostraban la dulce apariencia de no importarle lo mas mínimo,
Los grises a lo lejos de mi alma, fríos me lanzaban miradas de pocos amigos
Pero veía mas allá y sabia que si no los escribía les condenaría al mas profundo de los olvidos de mi alma.
Llovía como nunca antes. la brisa golpeaba y sacudía los árboles como si estuviera desquitándose la rabia hacia mi con aquellos pobres y inocentes árboles y todo por no escribir aquellos versos solitarios, amargos y grises que ya nublaban mis sentidos.
Me decidí y tome la copa de vino y el poco que quedaba lo apresure de un solo trago termino saliéndose con la suya seguido tome al pluma y pensé como me la arreglaría para a sacar de mi esos versos que me hundían en aquella madrugada fría. Golpeaba la brisa la ventana y escribí los primeros versos solitarios me salieron espontáneos, mí pluma acaricio el papel y cuando me quise dar cuanta ya estaban allí disfrutando de su hazaña.
Cogi la botella de vino que aun tenia un poco y lo serví en la copa, moje mis labios mientras los amargos me cortaban con si indiferencia, no le hice esperar y continúe con ellos. Como el que no quiere la cosa los acaricie tan dulcemente que cedieron a mi pluma sin darse cuanta sorprendidos que yo los hiciera parte de ese poema tan triste
Grises como mi alma como la noche y la lluvia que no dejaban de agredirme con ideas y versos dueños de mi. Sin escapatoria con el insomnio haciendo guardia toda la noche esperando que tomara esos versos grises alejando de mi de mi alma. No sabia que hacer con aquellos versos no sabia como acabar aquel poema triste. pensé en acostarme y terminarlos a la mañana siguiente pero sabia que aquel insomnio no lo permitiría, empecé a silbar para relajarlos y relajarme de paso pero al brisa apretaba y la lluvia no cesaba y hay me di cuanta de que se habían acercado con miradas de paz se acurrucaron entre mis dedos y bajaron hasta aquellas líneas que tenían guardada desde hacia ya un tiempo
No me creía que había acabado ese poema tan triste, por alguna razón me sentía mejor aunque la lluvia no tenia pensado cesar.
El poco vino que quedaba en la copa lo desaparecí en un segundo y fue cuando note esa soledad que rodeaba mi cuarto y que la brisa hacia mas visible, sentí el margo de ese ultimo trago de y de todos los anteriores de lo que no me había dado cuenta, el insomnio se alejaba sin despedirse
Y note ya que no estaba ella, la causante de tales sentimientos, no sabia cuanto tiempo había pasado desde su despedida pero seguro estaba de que tiempo necesario para dejar mi alma en tal estado.
mi vida se había convertido en las mas gris y tristes por que aquellos versos alegres de amor, primavera y miel hoy se convertían en los mas desolado y huérfanos Que jamás había escrito, sople la vela que alumbraba una parte de mi tristeza y me tire a la cama con el fin de que a la mañana siguiente el sol secara los mas húmedo y triste de mi alma.

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